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La osteopatía

La osteopatía

La osteopatía

Es una terapia medicinal en sí misma.

Desde su fundación oficial por el Dr. Andrew Taylor Still, la medicina osteopática ha ido evolucionando hasta llegar a nuestros días, sin embargo, siempre se ha practicado en alguna forma desde la antigüedad.

La osteopatía establece la columna vertebral como eje principal del cuerpo. Debido a las respuestas de los tejidos nerviosos de las células hacia y desde la médula, se pueden tanto diagnosticar como ayudar eficazmente en la curación de muchas y diversas patologías.

Tras analizar el estado de salud de cada cliente; respetando los principios generales de la medicina, y con el conocimiento de la anatomía humana y su biomecánica; la osteopatía utiliza una gran variedad de técnicas manuales, efectivas y seguras, destinadas a la normalización de los diferentes tejidos orgánicos en disfunción (óseo, muscular, nervioso, conjuntivo, o visceral), al establecimiento de las relaciones adecuadas entre las diferentes partes del cuerpo (mecánicas, neurológicas y de los fluidos) y al mantenimiento del equilibrio y la integridad estructural global.

Javier Arceo

Osteopatía

Osteopatía estructural

La osteopatía estructural es la base biomecánica de la osteopatía y está más dirigida a equilibrar el sistema musculo-esquelético y fascial.

Es muy efectiva y sirve para tratar un amplio abanico de disfunciones. Los problemas del sistema musculo-esquelético pueden afectar la normalidad en la comunicación nerviosa, sanguínea y a cualquier parte del cuerpo, afectando a la salud general. Los problemas mecánicos pueden derivar en dolores en articulaciones y músculos, pero también en afecciones de los órganos internos. Los osteópatas trabajan en la estructura del cuerpo para llegar a un estado de armonía. El reequilibrio y mantenimiento del cuerpo es, por ende, esencial para tener una buena salud.

Osteopatía visceral

Consiste en una serie de técnicas de manipulación suaves pero poderosas dirigidas a hacer desaparecer cualquier bloqueo fascial, muscular, respiratorio o de cualquier tipo, que esté impidiendo el funcionamiento normal de las visceras. El terapeuta está adiestrado de igual manera para captar las tensiones que rompen dicho equilibrio y recomponer el engranaje visceral con presiones en distintas direcciones.

Los tejidos conjuntivos que envuelven los órganos pueden llegar a crear adherencias y éstas a su vez lesiones osteopáticas que, con el tiempo, pueden empeorar seriamente la salud. Una mala respiración diafragmática también es causa común de diversas patologías viscerales. En estos casos, la labor del osteópata consiste en dar movilidad al sistema visceral afectado con las técnicas apropiadas en cada caso.

De manera holística

La osteopatía, por tanto, trata al cuerpo de manera holística. Un dolor visceral, muscular, articular o nervioso puede tener su causa en otro tejido en disfunción. Se llega por tanto al origen del problema ya sea estructural o incluso emocional.

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Javier Arceo

El masaje

El masaje consta de una serie de técnicas manuales que sirven para tonificar, relajar, estirar o descontracturar los tejidos musculares y tendinosos del cuerpo.

Se utiliza desde tiempos inmemoriales y por todas las culturas, y es de sobra conocida su eficacia en el restablecimiento del tono muscular, lo que le convierte en imprescindible para la práctica de deportes; así como por su efecto relajante y tonificante, siendo excelente para aquellas personas que sufren de estrés, insomnio y en general para todas aquellas que tengan dolores musculares y en las cuales el masaje no esté contraindicado.

El quiromasaje, además, provoca una influencia psicológica positiva. El contacto de unas manos cuidadoras y sensibles son en sí mismos, un principio de mejora psicosomática.

Drena en gran medida los fluidos del cuerpo, restableciendo la circulación sanguínea y linfática y ejerce una optimización en el funcionamiento general de órganos y articulaciones.

En definitiva, el masaje es salud. Y normalmente, aquel que lo experimenta repite la experiencia, debido a los efectos beneficiosos que se reciben por su acción.

Un buen profesional con amplios conocimientos de la anatomía humana y con experiencia y sensibilidad, tanto en las manipulaciones como en la atención, es un seguro a la hora de recibir un masaje.

El masaje bien hecho no sólo es una terapia si no también un arte.